Reseña sobre EFU

28 de septiembre, 2012

Estupenda reseña sobre mi novela, realizada por un prestigioso Catedrático de Secundaria de Lengua y Literatura. Le estoy muy agradecido por su tiempo y su sabiduría.

“RESEÑA DE EL FARO DEL UNICORNIO, DE FRANCISCO MELERO

Ediciones Atlantis, Aranjuez (Madrid), 2011

 Es esta una novela llena de paradojas. Es la ópera prima de un joven escritor, pero no lo parece, ya que su ambiciosa propuesta está modulada con una gran madurez narrativa e ideológica. Así lo indica el hecho de que el yo, lo autobiográfico, está sabiamente filtrado y sublimado en lo literario.    

Esta novela quedó en tercer lugar en el Premio Planeta (2009), pero está muy lejos de los temas y de la orientación que caracterizan ese mediático certamen. Por el contrario, cuando el pelotón de la narrativa española más reciente sigue de manera mimética el camino de la novela histórica, recreando una y otra vez los escenarios de la Guerra Civil, El faro del unicornio opta por situarse en un marco espacio-temporal deliberadamente difuso: una ciudad vagamente germánica en un época indeterminada, anacrónica, en la que coexisten la luz eléctrica con unas cartas enviadas a la reina Victoria de Inglaterra.

Este marco impreciso es el que necesita una trama argumental minimalista,  sin apenas acción, con muy escaso progreso de la situación inicial planteada. La novela está construida a partir de una anécdota: el Sr. Bücher (apellido que justamente significa “libros”, en alemán), un viejo y solitario librero, se ve obligado a limpiar y a ordenar su librería ante el acoso de un abogado que pretende desahuciarlo por razones de seguridad y salubridad. Es toda una metáfora de la creciente marginación de la cultura humanística en la sociedad actual. Y, al mismo tiempo, de la soledad del hombre contemporáneo en la paradójicamente llamada sociedad de la comunicación.

Esa situación inicial se va desarrollando y retorciendo de manera barroca, mediante una prosa culta, un tanto retórica. La reordenación de la tienda de libros discurre en paralelo con un viaje al interior de la mente del Sr. Bücher, personaje que constituye un verdadero almacén cultural y emocional de lecturas vividas e interiorizadas. Este planteamiento, basado en una anécdota progresivamente ampliada hasta los límites de lo absurdo, emparenta la novela de Francisco Melero con autores como Saramago o Landero, todos bajo la sombra de Kafka.  Por otro lado, la recreación de argumentos y mitos universales lo acerca al erudito mundo de Borges.              

El anacronismo de la novela no afecta tan solo a la ubicación histórica de su argumento, sino también a su tema central. En un momento en que las nuevas tecnologías de la comunicación están alterando profundamente la función y el papel tradicional del libro,  El faro del unicornio se desmarca de la cultura de las pantallas y apuesta decidida, empecinadamente, por el libro como medio de transmisión de la literatura y de la cultura a lo largo de los siglos. Se trata, pues, de un libro de libros, es decir, que habla de libros y que los defiende, los ama. La obra está trufada de desordenadas referencias y homenajes a autores tan diversos como: Juliano el Apóstata, Conrad, Nietzsche, Goethe, Quevedo, la Epopeya de Gilgamesh,  etc. En vano buscaremos criterios taxonómicos para clasificar esas referencias. Son dispersas pinceladas de un lienzo dedicado a ensalzar los libros, la lectura, la cultura.

Los libros son los verdaderos protagonistas de la novela. Porque el Sr. Bücher es más un símbolo del amor a los libros que un personaje de carne y hueso. Sin embargo,  no se trata de un erudito al margen de la vida. Tiene historia personal, tiene sentimientos, tiene recuerdos, ha amado con intensidad y pasión a Leah, muerta en plena juventud… Pero su amor a los libros encaja perfectamente con su amor por Leah, cuyo nombre ya nos indica que el amor y la lectura son un solo y único sentimiento para el Sr. Bücher.

Es ese amor el que Francisco Melero, joven y sin embargo maduro narrador, nos transmite en su hermoso libro de libros.

Joan Estruch

Catedrático de Secundaria de Lengua y Literatura”

Publicado en: El Faro del Unicornio